Una noche estabamos en la fiesta de Marcos, y la tía comenzó a pedirme que nos quedáramos solos, pues entonces fuimos a unas de las habitaciones para estar tranquilos, allí comenzamos a besarnos y tocarnos sin parar, nos tiramos en la cama, y alli vimos la cámara de mi colega, a ella se le ocurrió la idea de grabanos follando y a mi no me ha dado verguenza. |